Real Sitio

A ARANJUEZ EN TREN
ANTIGUO DE VAPOR

Parte segunda

Crédito por emblema arriba: La Villa de Aranjuez

Decidí ir al Museo de Reales Falúas (antiguo nombre: Casa de Marinos) en Chiquitren y ver los jardines durante este viaje con comentarios que se dan gratis con el precio del billete (500 ptas). Había 45 minutos entre los Chiquitrenes distintos. Calculé que había bastante tiempo para bajar en el Museo de Reales Falúas; ver el museo para volver a subir al próximo tren 45 minutos más tarde y para bajar en el centro de la villa. La guía me dijo (en inglés) que el Chiquitren haría esta parada especial si la pidiera un pasajero. Todo estaba arreglado perfectamente. Por lo menos así lo creía yo.

El Jardín del Príncipe Una jóven bilingüe fue nuestra guía. Nos dió comentarios en inglés y en español. Sus informes eran breves comparados con los del Palacio Real porque el Palacio Real es más complicado que los jardines. Estaba cómodo en mi asiento, pero fue difícil sacar buenas fotos fácilmente cuando se movía, porque no podía apuntar la cámara con seguridad. Sin embargo paramos corto tiempo para fotos ante el Jardín del Príncipe (foto a la derecha, 26K).

Pronto llegamos al Museo de Reales Falúas. Hubo más o menos una docena de personas que esperaban el Chiquitren. El tren paró a poca distancia del museo, y bajé para tratar de entrar en el museo con mi billete del Tren de la Fresa. El hombre en la puerta me dijo, «No puede entrar. Es necesario entrar con su grupo, el grupo del Tren de la Fresa. Tiene que esperar hasta que llegue su grupo a eso de las cinco de la tarde.»

Río cerca del Museo Decidí esperar allí 45 minutos hasta que llegara el próximo Chíquitren. De esta manera, podía ver el resto de los jardines. Afortunadamente, tenía un libro para leer, Tres sombreros de copa por Miguel Mihura. Me senté en una silla con una mesa debajo de los grandes árboles y con una brisa fresca desde el río (izquierda, 23K) los que me recordaron a mi estado natal de Illinois. Me comí un helado de palito y leí. Lo pasé bastante bien porque pronto vino el próximo tren. Me levanté y empecé a caminar rápidamente al sitio donde el tren había parado cuando llegué. No había ninguna persona donde antes había una docena, y asombrosamente para mí el Pasaporte de tren tren no paró, incluso después de que grité dos veces, «Espere» y balanceé la mano sobre la cabeza. Estoy seguro que el conductor y los pasajeros me oyeron. Me parecía que el tren aminoró la velocidad unos segundos antes de irse más rápido. Tal vez esperaban que corriera - - algo que no puedo hacer actualmente. No sé. Ahora no había bastante tiempo para esperar el próximo tren para ir al centro de la villa. Simplemente, me senté adentro de las puertas del museo con mi libro, y esperé hasta que ví los primeros emblemas (derecha, 24K) del Tren de la Fresa pegadas en los pechos de los excursionistas. Por fin pude entrar en el museo y unirme con mi grupo.

La estación, 1850 Después de 45 minutos en el museo, volvimos a subir al autobus que nos llevó a la estación. Bajamos en la estación, y quería sacar fotos de la estación antigua (1851) y de la azafata jóven (de 20 y pico años). «Por favor, quería sacar su foto, señorita.» «No es posible ahora porque no hay tiempo. Más tarde.» Bueno, comencé a alejarme de la estación para sacar su foto porque por cierto la estación no estaba ocupada. Pero la azafata no entendió lo que pretendía, y se puso preocupada: «¡Señor, no se vaya, o ¡hay peligo de perder el tren! Ahorita todos vamos a la estación allí.»

«Pero, señorita, no quiero nada más que sacar una foto de la estación. No requiero más de un minuto. No me perderé.» Tuve que decirle esto dos veces antes que me oyera.

Ella me entendió, y me dejó en paz para fotografiar la estación. Tal vez, no valió la pena porque la foto en el internet es mejor que la mía. Pues, ved la mía aquí de todos modos (arriba derecha, 23K).

La limpian La locomotora Ahora quiero daros unas fotos de la locomotora un Mikado (2-8-2) construido en 1957 (Foto izquierda, 36K: conmigo). El equipo del tren no desperdició ni un minuto y se puede ver a dos miembros aquí limpiando la locomotora cuidadosamente (Foto derecha, 22K).

También (abajo: izquierda, 20K; derecha, 35K) podéis ver fotos de mis amigos nuevos de San Francisco: el padre y su hija, la estudiante de arquitectura. La hija fue la persona que me sacó la foto con la locomotora.

La arquitecta El padre Otra vez, perdí la oportunidad de sacar una foto de la azafata sirviéndonos los fresones porque mi fresón estaba tan mojado. Pero después de terminar de ofrecer los fresones tres azafatas acabaron por estar juntas en la parte trasera de nuestro vagón. Con dedos secos y cámara lista, me acerqué a las chulas azafatas: «Lindas azafatas, he viajado la gran distancia entre San Diego, California, EE. UU. y Madrid, España para sacar su foto.» Todas estaban engalanadas como las damas en los cuadros en el Museo del Prado.

Nuestras azafatas «¡Pilar, Rosa! (nombres inventados) Venid aca para que este caballero pueda sacar una foto.» gritó la alta guapa. Ved el resultado a la izquierda (29K).

A eso de las siete y media de la tarde, el tren llegó a la Estación de Atocha de donde habíamos salido más de nueve horas antes. Nos despedimos y bajamos del vagón.

El maquinista Usé la última foto para poder mostraros al maquinista de la locomotora (derecha, 37K). Al partir de la escena, le dije, «¡Gracias por el viaje bonito!»
Encontré finalmente a nuestra propia azafata, la que apareció en ambas fotos previas, y le di mi dirección de mi página de Internet para que pueda ver mi animación del Tren de la Fresa. «Tengo una descripción bonita de un viaje imaginario en Tren de la Fresa en mi página junto con mi propia animación del mismo tren. Espero que pueda verla.»

Pero no sé si nunca la viera. Animación de Tren de la Fresa
(Con algunos browsers es necesario reponer la página para ver la animación del tren aquí.)

FIN


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